¿Qué habilidades definen a una buena facilitadora? Quedas invitada a hacerte esta pregunta a ti misma antes de seguir leyendo. No hay respuestas erróneas. Esta es una lista de ideas desordenadas que salió de una reunión de facilitadores/as en Reino Unido, tal vez algo de ella sea útil. La clave: estar siempre dispuesta a aprender y a reflexionar sobre la propia práctica. La habilidad para ser consciente del grupo y observar las dinámicas del grupo en su  conjunto Reconocer y nombrar a todas las personas que han alzado la mano y quieren intervenir,  para que todas sepan quién irá a continuación. Ser capaz de conectar varias intervenciones, vinculando puntos en común así como  nombrando desacuerdos. Escucha activa y capacidad de síntesis. Dando la bienvenida a todas las personas al espacio de reunión Conocer los nombres de las personas en la sala Manteniendo a las personas con los pies en la tierra, y tranquilas Delegar y compartir responsabilidad (en cuanto a ti y al grupo) Habilidad de transformar puntos de discusión en puntos de acción Asertividad, tacto, carisma aprendido… Habilidad de filtrar a través de mucha información para crear dirección No necesitas saber todas las respuestas. Las dudas se lanzan al grupo. Estar preparada. Conocer la agenda es importante. Analiza el contenido y la forma de las intervenciones, así como el uso de los gestos.  Ocasionalmente refuerza cuando ayudan al buen funcionamiento de la asamblea y  matiza cómo se podrían mejorar cuando no, ayudando a los participantes a entender qué comportamientos son más constructivos.